La gente de Santiago Nuevo León es buena gente. La antigua Villa es hoy ciudad muy próspera, pero ese cambio no ha quitado a sus pobladores la afable llaneza proverbial que los define. En Santiago los que tienen la misma edad que tú te dicen "primo", los que tienen menos edad que tú te dicen "tío", y "sobrino" te llaman quienes tienen mayor edad que tú. Lo que Beverly Hills es para Hollywood, Coronado para San Diego o Cuernavaca para México, es hoy Santiago para Monterrey. En los años cuarentas del pasado siglo un santiaguense juntó dinero para comprar casa en la calle de Hidalgo, en Monterrey, pues oyó decir que ahí vivían los ricos. Cuando la compró supo que los ricos ya no estaban ahí: se habían ido al Obispado. Juntó otra vez dinero y compró casa en ese barrio señorial. Cuando llegó se