
Empiezan a registrarse los primeros derrumbes de viviendas debido a la inundación.
Sin casa y sin cosecha se ha quedado más de una decena de habitantes del ejido San Francisco de Arriba de este municipio, una de las comunidades rurales más afectadas por el desbordamiento del río Nazas.
El panorama que se vive en este lugar es desalentador. Ahora, además de que el camino de acceso se ha restringido sólo a los vehículos que transportan víveres y a las brigadas de salud, debido a que el agua ha alcanzado poco más de medio metro de altura, ya comienzan a registrarse los primeros derrumbes de las viviendas más afectadas por la inundación.
Guadalupe Carrillo, quien desde el pasado martes se encuentra en el albergue acondicionado en el Gimnasio Municipal, ha perdido casi todo. Su casa se h