
Los habitantes de los ejidos Santa Mónica y San Lorenzo, ayer trabajaron arduamente en la elaboración de sacos con arena para evitar el paso del río Nazas luego de que los bordos se reventaran el pasado sábado por la presión del caudal. Más de un centenar de personas entre hombres y mujeres desde la noche del sábado pasado, trabajan sin descanso en el reforzamiento de bordos y elaboración de sacos de arena ante la contingencia que se presentó al romperse los bordes del río Nazas por la parte del ejido San Lorenzo que puso también en peligro de inundación a la comunidad de Santa Mónica.
El desbordamiento vino por la acumulación del agua y por eso, las autoridades se apresuraron a tumbar bordos de protección para desfogar el líquido y así evitar que inunde a otras comunidades como Santa Eulalia y El Oasis.
La gente que ahí trabajaba se quejó por la falta de apoyo del personal operativo del Gobierno del Estado, quienes “nada más vieron el peligro, se fueron con sus máquinas y ahora nada más a jugo y yogurt estamos, en ayud