La muchacha llega al banco y dice al de la caja: "-Quiero depositar estos 100 mil pesos que traigo en efectivo". Le dice el cajero con una sonrisa: "-Ha estado usted especulando, ¿verdad?". "-Cómo hago mi dinero es cosa mía -responde enojada la muchacha-. Pero sepa usted que soy una mujer decente"... Aquella muchacha poseía un espléndido cuerpazo, pero era feísima de rostro. Tenía, como suele decirse, cuerpo de tentación y cara de arrepentimiento. Le decían "La Camarona": quitando la cabeza todo lo demás estaba bueno... Un joven norteamericano fue a un baile y vio a una muchacha que le gustó bastante. "-Me llamo P.P. Jones -se presentó con ella- pero mis amigos en los Estados Unidos me dicen Pi Pí. Me gustaría bailar contigo la siguiente pieza". La muchacha acepta y el chico se va a espera