Doña Holofernes, esposa de don Poseidón, le pidió a su marido que la llevara a la ciudad, pues quería comprarse una faja. Su amiga doña Perola, se había comprado una, y ella no podía ser menos. Después de adquirir la dicha prenda los esposos buscaron alojamiento en un hotelito familiar. “¿Cama matrimonial o king size?” -les preguntó la chica de la recepción. “King size” -pidió sin vacilar doña Holofernes. Opuso don Poseidón: “Con una matrimonial tenemos. ¿Para qué queremos cama king size?”. Replicó su mujer: “Espera a que me quite la faja y lo sabrás”. Esa tarde doña Holofernes se sintió ligeramente acalenturada. Es explicable: al ponerse la faja su estatura aumentó 15 centímetros, y eso causó una elevación en su temperatura. Don Poseidón la llevó con un doctor, y éste determinó que la fie