Cuando la patria duele es cuando hay que amarla más. Por estos días México es un dolor profundo. Lo acontecido en Morelia fue un acto de crueldad que clama al cielo; una acción de barbarie que cobró vidas de inocentes y puso luto en hogares de gente sencilla que tuvo la desgracia de ir a celebrar con júbilo una entrañable fiesta popular. Ante la amenaza del terrorismo todos los mexicanos hemos de estar unidos. Especialmente los partidos políticos deben hacer a un lado sus mezquinas pugnas, formar un solo frente con las instituciones -¿habrá alguien que ante lo sucedido siga mandándolas al diablo?- y respaldar de palabra y obra las acciones emprendidas por el Gobierno Federal y los gobiernos locales para combatir este terrible mal, una de las mayores lacras que pueden abatirse sobre la soci