El encargado de la librería le ofrece a la señora: “Este libro es muy bueno. Se llama ‘El cardenal’”. “No leo libros religiosos” -responde secamente ella. “Perdone usted -aclara el librero-. El libro es acerca del pájaro”. Y exclama escandalizada la mujer: “¿Pornografía católica? ¡Menos!”... Murió un viudo, y al llegar al otro mundo se vio frente a unas puertas de oro y de marfil. Aparece San Pedro, portero de la morada celestial, y le dice: “Puedes entrar”. Pregunta con suspicacia el tipo: “¿Qué lugar es éste?”. Responde el apóstol de las llaves: “Es el Cielo”. Inquiere otra vez el recién llegado: “¿Está aquí mi mujer?”. “¿Cómo se llama?” -pregunta San Pedro abriendo su gran libro. Contesta el tipo: “Se llama Capronia Jodyjode”. Busca el portero en los registros y dice: “No; no está”. Al