
Durango. El estilo de la vida sedentario que predomina en la mayor parte de la población mundial, es un factor para que ésta desarrolle sobrepeso y obesidad, ya que la vida moderna proporciona escaleras eléctricas, abuso del automóvil, elevadores, aparatos con control remoto, teléfonos y otros.
De acuerdo a estudios profesionales realizados en este tema de prevención de la salud de la población, se conoce que no necesariamente los hijos de padres con sobrepeso y obesidad, desarrollan el mismo problema, pero un padre o madre con exceso de kilos tiene la probabilidad que su descendencia desencadene la misma situación en un 50 por ciento; cuando ambos progenitores tienen esta característica, el porcentaje se dispara hasta en un 80 por ciento.