
Laguneros decidieron meterse al Nazas arrojándose de los puentes pese a las indicaciones de Protección Civil y Seguridad Pública.
Cientos de laguneros han convertido las calles aledañas al Nazas en una gran fiesta al aire libre en donde convergen curiosos, bañistas, vendedores ambulantes y hasta grupos de escuela; todo atraídos por lo mismo: la avenida del río.
Lo que antes era una arteria vial transitada casi exclusivamente por automóviles, el bulevar Río Nazas hoy se ha convirtertido en un paseo turístico con varios miradores naturales, alrededor del que coincidieron visitantes de toda la Comarca Lagunera, vecinos curiosos, estudiantes inquietos, vendedores ambulantes y hasta una visita de niños guiada por sus maestras de preescolar, todos en torno a la homilía del padre Nazas.
Del puente plateado al puente del Periférico, sobre el bulevar de lo que hasta hace dos días era el lecho seco del Nazas, en cualquier