
Al menos una hora y media los vecinos del ejido San Miguel permanecieron al pie de las camas cuando fuertes e incontenibles disparos retumbaron en sus oídos la madrugada de ayer.
Para la gente resulta inaudito el enfrentamiento entre policías. “Qué se puede esperar de quienes nos brindan protección, pues en realidad es una vergüenza para el municipio de Torreón tener a este tipo de policía...”, dijo una pobladora.
“Eran como las cuatro de la mañana cuando todos despertamos, no sabíamos qué estaba pasando allá afuera, pero la verdad pensamos que la guerra se había desatado”, informó Ana María Esquivel Sánchez quien ayer junto con sus tres hijas adolescentes, miraba azorada el despliegue de seguridad que se había establecido afuera del Instituto Superior de Estudios de Seguridad Pública.