MATAMOROS, COAH.- Eran casi las 4:30 de la madrugada del domingo cuando unos ruidos extraños la despertaron. Saltó de la cama para inspeccionar de dónde provenían. Registró la calle por la ventana principal, pero no encontró nada. Desconcertada, regresó a su recámara donde dormía su niña, pero recordó que había dejado cociendo menudo para almorzar y festejar junto con su esposo, el Día del Padre. Cuando entró a la cocina alguien por detrás le tapó el rostro con un trapo, gritó hasta el cansancio, pero en vano: el sujeto la violó ante la presencia de su hija.
En casi todas las familias se cuentan historias, sucesos, acontecimientos... pero la tragedia a la que se enfrentaron hace un año estos jóvenes esposos, no la olvidarán jamás. Desde hace cuatro años viven en la colonia Jesús Aguilera