
Varias horas pueden pasar para que los ciudadanos víctimas de un delito sean debidamente atendidos en la Procuraduría de Justicia.Además de sufrir el robo al plantel en donde trabaja, ‘Jesús’, al igual que muchos ciudadanos, tuvo que
enfrentarse al burocratismo que reina en las oficinas de la Procuraduría de Justicia.
El remedio resultó peor que la enfermedad. Y es que para “Jesús”, al igual que muchos ciudadanos, presentar una denuncia por robo ante el Ministerio Público resultó todo un calvario, y aún no se tiene pistas de los responsables.
Su “dolor de cabeza” comenzó cuando unos ladrones se metieron al plantel en donde labora, cuyo nombre se omite al igual que el verdadero de Jesús, a petición de éste, ante el temor de “represalias” por parte de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Coahuila (PGJEC).
De acuerdo con el entrevistado, fue un lunes por la noche cuando ocurrió el atraco. Pero no fu