¡Hoy! Sí, hoy aparece aquí el chiste más ruin de cuantos en el año han visto la luz en esta columneja. Su sola mención es muestra de la tremenda decadencia a que han llegado las costumbres en todo el Hemisferio Occidental, incluido El Moquetito, Tamaulipas. He aquí el nombre de ese bigardo cuento reprobable: "El Señor que Experimentó una Conmoción de Orden Erótico, Pero en ese Momento no se Encontraba su Esposa a fin de Compartir con Ella tal Conmoción según las Leyes Humanas y Divinas”. Las personas de estricta moral o rígidos principios no deben leer ese relato goliardesco, pues podrían sufrir un accidente, insulto, soponcio, telele o patatús. Antes de entregar a los tórculos el dicho chascarrillo he aquí una profunda reflexión que hago sin otra pretensión que la muy modesta de ori