Nola Sniega, muchacha fácil de su cuerpo, le dijo al galán que la asediaba: “Estoy dispuesta a entregarme a ti por amor. Por amor a mil 500 pesos”... El campeón de karate se casó. La noche de las nupcias se lanzó con vehemencia sobre su mujercita al tiempo que lanzaba el poderoso grito de los karatecas: “¡¡¡Yaaaaaa!!!”. Treinta segundos después su flamante mujercita le dice con tono desilusionado: “¿Ya?”... Decía la esposa de Afrodisio, galán concupiscente: “Estoy segura de que mi marido es el mejor amante del mundo. Pero nunca lo he podido pescar”... Aquel señor despertó el domingo en la mañana, y grande fue su sorpresa al ver a su esposa al pie de la cama, ya bien bañadita, muy arreglada, luciendo un vaporoso negligé y -cosa extraña- con unas cuerdas en la mano. Muy voluptuosa le dijo la