Pirlulina y Afrodisio fueron solos a un romántico paraje campirano. Estaban tendidos en el césped cuando de pronto Afrodisio brinca y comienza a darse palmadas en las pompas. "-¡Malditas hormigas! -grita hecho una furia-. ¿Qué vinieron a hacer aquí, si esto no es un día de campo?"... El jefe de la oficina llama al empleado. Le dice con gran severidad: "-Me veo obligado a llamarle nuevamente la atención. Remisio. Es usted el último en llegar a la oficina y el primero que se va a su casa. ¿Por qué?". "-Bueno, jefe -contesta el tal Remisio-. Uno no puede llegar tarde a todas partes"... El señor fue a visitar a su amigo en el hospital. Lo halló tendido en la cama, vendado como momia. "-¿Qué te pasó?" -le pregunta condolido. "-Mi mujer me hizo venir aquí a causa de algo que tenía en mis piernas