El marido leía en la cama, muy interesado, un libro de sugestivo nombre: “101 posiciones para hacer el amor”. A su lado su esposa leía, más interesada aún, su propio libro: “102 pretextos para no hacer el amor”... El cuento que ahora sigue fue tachado de “pornográfico, sicalíptico e impúdico” por la Pía Sociedad de Sociedades Pías. Las personas que no gusten de leer cuentos pornográficos, sicalípticos y/o/e impúdicos deben interrumpir aquí mismo la lectura de este texto y continuarla hasta donde dice: “El deporte, como tantas y tantas cosas de este mundo, es en muy buena parte asunto de dinero...”, etcétera. He aquí el anunciado cuento... Minucio Maldotado sufría mucho por la magra porción de atributo viril con que la Naturaleza lo envió a este mundo. Una vez fue a que lo revisara un médic