Papá oso, mamá osa y el osito llegaron a su casita en el bosque. Dice con su voz gruesa papá oso: “¡Oh! ¿Quién se comió mi sopa?”. Dice el osito también al ver su plato: “¡Oh! ¿Quién se comió mi sopa?”. Y dice mamá osa: “No manchen, güeyes. Todavía no hago la sopa”... Alguien le preguntó a Empédocles Etílez, el borrachín del pueblo: “¿Es usted de Alcohólicos Anónimos?”. “Sí -responde el temulento-. Siempre que bebo doy un nombre falso”... Una señora pidió un crédito en el banco. “Lo quiero -dijo- para pagar los gastos del abogado. Voy a divorciarme de mi esposo”. Le indica el funcionario del banco: “Señora, nuestra institución no otorga créditos para eso. Prestamos dinero, sí, para construir una casa, para hacerle reparaciones o mejoras...”. “¡Ahí está! -lo interrumpe, contesta, la señora-