
Las vacaciones están por terminar. Para muchos niños, el regreso a clases, les genera estrés y ansiedad, el sólo pensar en reencontrarse con sus compañeros, con aquellos problemas que creían superados, o simplemente, por el hecho de toparse con un nuevo maestro.
Los días están contados y los nervios ya están presentes. “Pero no para todos”, asegura la psicóloga Bárbara Hernández Muñoz, “son los niños que van por primera vez a la escuela, tanto a preescolar como a primaria, quienes regularmente presentan altos niveles de estrés y de angustian, ante la expectativa de lo nuevo”.
Esto, se puede manifestar de la siguiente manera: alteraciones del sueño, se vuelven retraídos, rebeldes, se sienten tristes, deprimidos, algunos más se refugian comiendo, se orinan en la cama “y en casos extremos