Pirulina, muchacha soltera, les informó llorando a sus papás que estaba ligeramente embarazada. “¡Cielo santo! -se consterna el señor-. ¿Cómo pudiste hacer tal cosa?”. “¡Fue en un momento de debilidad!” -gime Pirulina. “¡Un momento de debilidad! -clama el papá-. ¿Y acaso crees que la cosa ésa es vitamínica?”... Se encontraron en una fiesta dos vedettes de moda, Chichancha Granalguier y Bustolina Pompaza. Iba luciendo Chichancha un precioso abrigo de visón. Le dice Bustolina con admiración: “¡Qué precioso abrigo! ¡Debes haber dado por él un ojo de la cara!”. Responde Chichancha con agotado acento: “¡Eso fue lo único que no tuve que dar!”... Cuando la parejita de recién casados bajó a desayunar, la flamante novia se dio cuenta de que todos se le quedaban viendo, sonreían pícaramente y murmur