El maduro señor contrajo matrimonio con la joven y voluptuosa muchacha. A su regreso de la luna de miel el hombre se sintió mal y acompañado por su exuberante cónyuge fue a consultar al médico. Éste lo examinó y se dio cuenta inmediatamente -sobre todo al ver a la señora- de que el problema del marido era de puro agotamiento. “Dígame, doctor -pregunta el señor muy preocupado-. ¿Tengo sobrepeso?”. “No -responde el facultativo-. Tiene usted sobresposa”... El sospechoso fue llevado ante un investigador policiaco. “Dígame -le pregunta el agente al acusado-. ¿Ha sido usted sometido antes a un interrogatorio?”. “A muchos -suspira el individuo-. Soy casado”... El cachalote joven le pregunta al más viejo: “¿Las ballenas tienen una cola redondita que les da vueltas cuando van nadando?”. Contesta el