“Estoy muy preocupada por mi novio -comenta Susiflor-. Dice que va a ir al más allá”. Le dice una amiga: “Todos vamos a ir alguna vez al más allá”. “Sí -replica Susiflor-. Pero él me dice eso de que va a ir al más allá cuando tiene la mano puesta en mi rodilla”... Don Cornulio le pregunta ansiosamente al detective que había contratado: “¿Descubrió usted algo? ¿Me engaña mi esposa?”. “Todavía no lo sé -responde el detective-. Lo que me sorprende es que no haya usted visto la veredita que se ha formado en la alfombra de su recámara, desde la cama al clóset”... El agente viajero llegó a una ciudad y decidió ir a una casa de mala nota. Ahí estaba cuando vio por la ventana a una numerosa cuadrilla de hombres que trabajaban activamente en torno de la monumental y antigua catedral de la ciudad. “