Contraproducente le resultó a una mujer llamar a la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM) para que se llevaran a su hijo que andaba ebrio, pues quería evitar que peleara con alguien, pero los patrulleros lo golpearon y lo dejaron sangrando del rostro y oído.
Entrevistada en las oficinas de la Comisión de Derechos Humanos, a donde acudió a presentar su queja, Concepción González Pérez, vecina de la colonia Luis Echeverría, narra los hechos.
Cuenta que la tarde del pasado domingo, alrededor de las 17:00 horas, su hijo Javier Martínez González, de 29 años, se encontraba ebrio y discutía con otro de sus hijos. Para evitar que la situación pasara a mayores, Concepción decidió marcar el 066 y pedir ayuda de una patrulla de la DSPM y minutos más tarde llegaron tres unidades de la corp