
Don Pedro Cruz lleva años horneando panes y pasteles para toda clase de acontecimientos sociales. A sus 67 años de edad, la mitad de su vida la ha dedicado a este oficio, el cual, dice, mantendrá hasta que Dios se lo lleve.
A sus 67 años de edad, Pedro Cruz Cruz ha horneado miles de panes, desde elotes, campechanas y bigotes hasta pasteles de 15 años, bodas y para toda clase de eventos, pues ha dedicado más de la mitad de su vida a esta profesión.
Aunque en la actualidad el negocio no ha dado lo esperado, “me atrevo a decir que a diferencia de otras carreras, la panadería siempre me da dinero”, dice el hombre mientras “bolea” unas pequeñas bolas de masas hasta darles forma.
Vestido con delantal y su gorro, el hombre cuya vista luce cansada por los años, cuenta que fue a la edad de di