L U N E S
Esto del farderismo, aunque siempre ha existido, pero que hoy se ha vuelto más audaz, y que si antes era un producto de la tentación, porque fardera o fardero se puede convertir en un momento dado el ser más conspicuo cuando cree no ser visto y, fuera de esa ocasión, no volverlo a ser más, al que se dedicaban las famosas “húngaras”, porque para ellas todo era posible por la amplitud de sus faldas y porque yendo siempre de paso en todas partes eran desconocidas, hoy se ha vuelto una actividad sumamente pesada para el comercio local, al que le cuesta anualmente más de cien millones de pesos.
Es decir, esto del farderismo se ha vuelto una profesión y para combatirlo la policía apenas si puede hacer nada, pues a los comerciantes de lo que sean, porque todo es robable,