Por Luis Alberto Morales
el siglo de torreón
Torreón, Coah.- La excusa es lo de menos cuando se trata de “refrescarse”. A los jóvenes que gustan de tomar alcohol y conducir su vehículo al mismo tiempo parece no importarles el riesgo que implican a la ciudadanía. “Conducir un auto es como manejar un arma de fuego, mal utilizados ponen en peligro la vida”, dice Jorge Alfredo Mena Soto, coordinador del Ministerio Público de Detenidos.
El viernes 20 de junio, “amanecieron” en la cárcel de la Colón, siete conductores ebrios, mismos que fueron detectados circulando por las calles de la ciudad y consignados por violentar el artículo 286 del Código Penal de Coahuila.
La diferencia entre el aliento alcohólico y el estado de ebriedad puede ser mínima para el