La procuración de justicia en Cuencamé, Durango, es casi nula, dice el ex presidente del Colegio Regional de Abogados de esta ciudad, Jesús Esparza Bejarano.
“Es todo un viacrucis el que viven las personas cuando se ven en la necesidad de acudir al Ministerio Público de Cuencamé, ciudad de paso y a donde se acude por algún accidente automovilístico.
“El agente del Ministerio Público sabe que las personas que participan en algún accidente no viven ahí y lejos de procurar una justicia rápida, dan fechas posteriores para tomar las declaraciones y realizar otras diligencias, sin tomar en cuenta las distancias”, expone el abogado.
Destaca que durante un caso en donde él representó a la parte afectada, tuvieron que dar 13 vueltas a Cuencamé, todo por el burocratismo imperante en esa dependenc