Mis primeras palabras de hoy son para alguien a quien admiro y quiero: Germán Dehesa. Gracias por tu bondad, Germán; por ser mi amigo. Si tengo alma sonriente, como dices, tú eres parte de esa sonrisa cada día. A tu abrazo jarocho -pocos abrazos tan abrazos hay- correspondo con el mío, que lleva letra del corazón y música de acordeón y bajosexto. ¡Muchas gracias!... Un individuo llegó con su esposa a una agencia de viajes. Le dice a la encargada: “En 2005 nos vendió usted un viaje a Hawaii, y mi esposa regresó del viaje embarazada. En 2006 nos vendió un viaje a las Bahamas, y mi esposa regresó otra vez embarazada. El año pasado nos vendió un crucero al Caribe, y de nuevo mi esposa volvió del viaje embarazada. Este año quiero que nos venda algo más barato, para poder ir yo también y que ya