Tres mujeres jóvenes iban por la playa. Las olas arrojaron a sus pies (seis en total) una lámpara cuya forma anunciaba que era habitáculo de un genio. La frotaron y, en efecto, salió el genio. Ya no hay sorpresas en el mundo. "-Soy el Genio de la Inteligencia -les dice el oriental-. Puedo darles toda la inteligencia que me pidan". "-¡Merde! -exclama con disgusto una de las muchachas, que tenía cierta facilidad para los idiomas-. Seguramente hay un Genio del Dinero, otro de la Belleza, otro del Éxito... ¡Y a nosotros nos tenía que tocar el de la Inteligencia!". "-Nadie las ha tocado -dice el genio-. Dime: ¿cuál es tu IQ, o sea Intelligent Quotient, cociente de inteligencia?". "-Mi IQ -responde la chica- es de 10 sobre 200". "-¿Y qué te ha parecido el Big Brother, segunda parte?" -le pregunt