El Papa Benedicto XVI se alegró y 'se le vio muy contento' con la noticia de la liberación de la política franco-colombiana Ingrid Betancourt, reportaron fuentes de la Sala de Prensa de la sede apostólica.
El papa Benedicto XVI saluda a los fieles antes de la Audiencia General de los miércoles en el Salón de Pablo VI que se celebró hoy miércoles 2 de julio en la Ciudad del Vaticano. (EFE)
La satisfacción del obispo de Roma fue mayor sobre todo tras el mensaje que él mismo envió la víspera a los obispos de Colombia en el cual auguró el fin a los secuestros, la violencia y los enfrentamientos en esa nación.
El 6 de febrero pasado Ratzinger saludó de mano en el Aula Pablo VI del Vaticano, al finalizar una audiencia general, a la madre de Betancourt Yolanda Pulecio quien le pidió oraciones para que Dios le diera fuerzas a su hija.
Al finalizar el encuentro de unos minutos Pulecio confió a la prensa que el Pontífice le había dicho que sabía quién era su hija y que rezaba por ella.
Mientras este miércoles el custodio del Sagrado Convento de Asis, Vincenzo Coli, expresó también su 'felicidad' al saber de la liberación de Betancourt y otros 14 secuestrados que permanecían en manos de la guerrilla.
'La madre (de Ingrid) y otros familiares habían llegado a Asis (tras estar en Roma con el Papa) donde visitaron nuestra comunidad franciscana y se quedaron por largo tiempo frente a la tumba del santo', recordó el sacerdote.
Fuentes de la sala de prensa de la Sede Apostólica confirmaron que el Pontífice se alegró por esta noticia que es 'muy bella' y la cual suscita 'mucha satisfacción y motivos de esperanza'.