Pepito se disponía a subir a su cochecito, que tenía la forma de un carro de bomberos. Lo iba a estirar su perro. Una señora observó que la correa del carrito no estaba atada al cuello del animal, sino a sus testes, dídimos o compañones, vale decir testículos. Le pregunta a Pepito: "¿No crees, buen niño, que el perro podría tirar mejor de tu carrito si le ataras la correa al cuello, y no a esa parte?". "Sí -reconoce Pepito-. Pero es carro de bomberos, y entonces no tendría sirena"... Este pasado lunes un nuevo museo abrió sus puertas en mi ciudad, Saltillo: el Museo del Sarape. El sarape es el símbolo y emblema de lo saltillense. Nuestros antepasados tlaxcaltecas tomaron todo el sol del mundo, y todos los arco iris, y los hicieron quedarse quietecitos en sus pliegues. Y fue el sarape lujo