TORREÓN, COAH.- Nicolás Márquez, misionero franciscano lagunero que permaneció secuestrado 39 días en la Basílica de Belén, regresó ayer a Tierra Santa para continuar con su misión luego de permanecer un tiempo con su familia.
Entrevistado en el aeropuerto local, el sacerdote recordó que del 2 de abril al 10 de mayo pasado estuvo secuestrado junto con algunos palestinos en la Basílica, por parte de los israelíes, con quienes mantienen un conflicto ancestral.
“Nuevamente, después de esa prueba fuerte, regreso a servir a la comunidad cristiana, pero primero llego a Roma para atender algunos asuntos y de ahí me traslado a Tierra Santa”.
Recordó que el conflicto palestino-israelí continúa todavía y hasta el momento no se ha encontrado una solución, “pero esperamos que la b