Una señora le comentó a su amiga: “En la cama a mi marido le gusta hacerla de perrito”. “¡Mira, qué travieso!” -exclama la amiga, divertida. “No es lo que crees -aclara la señora-. Le gusta hacerla de perrito porque cuando yo tengo ganas él se echa en la cama panza arriba y se hace el muertito”... El hijo de Babalucas, preocupado, les contó a sus papás que una muchacha le había dicho que iba a tener un hijo de él. “Ten cuidado -le aconsejó la madre-. A lo mejor la criatura no es tuya”. Días después la hija de Babalucas les contó a sus papás, muy preocupada, que iba a tener un hijo de su novio. “Ten cuidado -le aconsejó Babalucas-. A lo mejor la criatura no es tuya”... Vivimos tiempos muy difíciles. La frase que acabo de poner, si bien no es para inscribirse en bronce eterno o mármol durade