Dos recién casadas cambiaban impresiones acerca de su vida íntima. Dice la primera: "Por la noche Pitoncio, mi marido, llega de su trabajo lleno de ansias amorosas. Cenamos cualquier cosilla y nos vamos a la recámara. Ahí tenemos lo que él llama ‘La hora feliz’". Comenta la otra: "Mi esposo Celerino también llega muy ganoso. Pero en su caso más bien es ‘El minuto feliz’". (El pobre tenía un problema, frecuente en los varones, que se llama "ejaculatio prematura" -en japonés "Kómo keyá"-, por el cual el hombre no puede prolongar por un tiempo razonable la relación sexual, pues eyacula antes de lo que quisiera. Ese problema es de solución relativamente fácil si quien lo padece busca ayuda profesional. Celerino, por ejemplo, aprovechó un viaje a España para consultar a cierto famoso terapeuta,