Lord Feebledick llegó a su casa y sorprendió a su mujer, lady Loosebloomers, entrepiernada en el lecho conyugal con el mozalbete que repartía las pizzas. Lleno de enojo milord le reclamó al mancebo: "Las pizzas están frías, y tienen poco queso". Al punto intervino la señora, y dijo: "Feebledick: ¿no ves que el muchacho está ocupado? El que no trabaja no come –’No mill, no meal’-, y esto es parte del trabajo de este joven, según te podrán decir todas las ladies del contorno. Deja que acabe lo que está haciendo ahora, y luego presenta tus reclamaciones". Milord salió muy digno de la alcoba. Con excepción de las opiniones liberales de mister Bernard Shaw nada le molestaba más que una pizza fría, sobre todo si tenía poco queso. Esperó, pues, en el saloncito de fumar, y se entretuvo con la lect