Yolanda Valenzuela tiene 60 años de edad y vende dulces y gorditas afuera de la escuela Alfonso Rodríguez. Desde hace más de 20 años ha atendido a muchas alumnas del plantel, quienes, por el cariño que le tienen, la llaman ‘abuelita’.
Aunque nunca tuvo hijos y jamás unió su vida con la de alguien más, Yolanda Valenzuela, a sus 60 años de edad, tiene cientos de nietas.
Y es que su trabajo como vendedora de dulces y gorditas a las afueras de la escuela primaria Alfonso Rodríguez, ubicada en el corazón de la ciudad, le ha dado la oportunidad de encariñarse con las pequeñas que acuden a diario a estudiar.
Es sobre la calle Falcón entre la avenida Morelos y Matamoros, en donde se localiza el “estanquillo” de esta mujer, el cual aunque no luce lleno de dulces o de comida casera, decenas d