
Vendedores informales aceptan reubicación propuesta por autoridades y firman convenio de acuerdo.
Todo volvió a la normalidad en el Centro Histórico de la ciudad. Las banquetas de las avenidas Juárez e Hidalgo, nuevamente fueron invadidas por los ambulantes; la mercancía no deja espacio para los peatones, quienes chocan entre sí por la falta de espacio.
Y es que desde ayer, más de 300 comerciantes informales que aceptaron ser reubicados como parte el proyecto de rescate del Centro Histórico, se instalaron nuevamente en sus lugares que, durante décadas, han sido su única fuente de trabajo.
“Casi nos hacen manita de puerco, nos obligaron a firmar”, comenta Roberto Torres, mientras instalaba su puesto, tras cuatro días de inactividad.
“Nos obligaron a firmar porque si no aceptábamos