
Desde hace décadas, decenas de negocios informales formaban parte del paisaje urbano del Centro Histórico. Ahora todos se encuentran cerrados, tal es el caso del puesto de jugos de Juárez y Acuña, cuya dueña, Sandra Luz, exige ‘una solución justa’.
Hace más de 70 años, Santiago Camacho y Francisca Chico iniciaron su negocio de jugos y licuados en la esquina de la avenida Juárez y calle Acuña. Ahora, atendido por sus nietas, por primera vez en su historia se encuentra cerrado.
Y es que entre los comerciantes informales del Centro Histórico que no se les permitió abrir desde el lunes por la mañana, al no encontrarse inscritos en el plan de reubicación de las calles Cepeda y Valdés Carrillo, se encontraba Sandra Luz Robledo, nieta de esta pareja, ahora a cargo del negocio.
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