Un tipo le dice a otro: “Encontré desnuda a mi mujer en el taller de un pintor”. El otro lo tranquiliza: “Estaría posando para el artista”. Mohíno, el tipo aclara: “Era un pintor de coches”... Un sujeto vestido de hombre rana entró en una tienda de ropa íntima y le pidió a la encargada un brasiére. Le pregunta la muchacha: “¿No quiere la pantaleta que hace juego?”. El buzo se sorprende: “¿También hay para sirena?”... La mujer de Afrodisio le dijo: “Hay que redecorar la casa”. Esa noche llegó la señora y encontró a su lascivo cónyuge en la sala, abrazado a una estupenda morenaza. Antes de que su esposa pudiera abrir la boca le dice Afrodisio: “Tú tienes tus ideas sobre cómo redecorar la casa, y yo las mías”... El cuento que ahora sigue se llama “Vasectomía asegurada”... Fecundino Pollafiel