
Destinan mayor porcentaje del ingreso familiar para comprar alimentos.
El alza de precios en alimentos, agudizada en las últimas semanas, ha obligado a familias laguneras a destinar una porción cada vez mayor de su ingreso a la compra de comida y a cambiar algunos hábitos de alimentación.
Entrevistas con consumidores de clase media baja y media en tiendas y supermercados dejan ver con claridad el problema: en los últimos dos meses, el porcentaje de su ingreso que destinan a compra de alimentos aumentó de entre 9 y 10 por ciento a alrededor de 14 y 15 por ciento, mientras que su ingreso se mantuvo fijo.
Hace dos meses, el recibo del “mandado” de Jennifer Gómez, ama de casa y madre de dos hijos, era de 480 pesos a la semana. La última vez que fue al supermercado, hace unos días, tuv