Un mexicano fue a cursar una maestría en Italia, y tuvo trato de erotismo con una chica en Roma. A resultas de eso la muchacha quedó embarazada. El hombre era casado, y le dijo a su amiguita que no podía hacer otra cosa más que ayudarle con los gastos de manutención de la criatura. No quería poner en riesgo su matrimonio, de modo que le pidió a la muchacha que cuando naciera el bebé le enviara un correo que dijera simplemente: "Espagueti". Así él sabría que la criatura había nacido, y enviaría el dinero correspondiente. El hombre volvió a México. Pasaron unos meses, y un día que el tipo revisaba sus correos cayó de pronto desmayado. Su esposa fue a leer el mensaje que estaba en la pantalla, y quedó muy intrigada cuando lo leyó. Decía: "Espagueti, espagueti y espagueti. Dos con albondiguita