
Desde hace tres años, la estancia Betesda atiende a menores con problemas de discapacidad. Pese a recibir apoyo para realizar esta labor, resulta insuficiente.
Hace tres años inició la aventura para Dalila y Patricia, quienes con el deseo de ayudar a madres de familia con menores “especiales”, fundaron la estancia infantil “Betesda”, dedica al cuidado y formación de estos pequeños.
La inquietud apareció en Dalila Ulloa hace casi 20 años, poco después del nacimiento de su hija Lashmit, quien presenta un retraso mental al igual que el pequeño Alfonso, de nueve años de edad, hijo de Patricia Díaz, también fundadora de este lugar.
Más que desanimarlas, esto las motivó a ayudar a más mujeres que, como ellas, son madres de niños “especiales”, quienes requieren de mayores cuidados.
Sobre