
La venta de piratería en la ciudad ya es cosa cotidiana. En plena vía pública en las principales calles del Centro Histórico se observan puestos que ofertan películas y juegos de video apócrifos. Incluso, para demostrar la calidad del producto, hay quienes tienen sus reproductores DVD y pantallas de plasma, en donde exhiben las cintas, muchas de éstas apenas están como estrenos en cartelera.