
Colonos, comerciantes y trabajadores han tenido que ‘lidiar’ con el Distribuidor desde su construcción hasta la demolición
Durante casi año y medio que duró su edificación, se acostumbraron a circular entre polvo y material de construcción. Ahora, comerciantes y trabajadores de negocios alrededor del Distribuidor Vial Revolución, resignadamente se habituaron a desplazarse, entre escombro, polvareda, restricciones viales y ruido de las máquinas que carcomen el concreto, para echarlo abajo porque estuvo mal hecho.
Para ellos, el DVR es parte ya del escenario urbano y de su rutina. Ya no se quejan, sólo piden apoyo para que se refuerce la vigilancia vial para realizar maniobras de carga y descarga más rápidas y seguras. Reconocen que en ventas han tenido una baja, según José Luis López, e