Un vecino le contó al lechero de su barrio: "El sábado pasado nos reunimos en una fiesta todos los matrimonios de la cuadra. Hubo tanta bebida que al final empezamos a jugar un juego algo riesgoso: los maridos vendamos a nuestras esposas; luego nos pusimos en fila, y cada señora, tocando nuestras partes de varón, debía adivinar quién era cada uno". "¡Caramba! -exclama el lechero, divertido-. ¡Me habría gustado estar ahí!". "Qué bueno que no estuviste -dice el otro-. ¡Tu nombre fue mencionado siete veces!"... Pipo Lanarts es crítico de arte. A pesar de eso tiene buen corazón, es creativo y posee imaginación. De vez en cuando Pipo otorga la presea que lleva su nombre al autor de algún anuncio original, una buena frase propagandística o una ingeniosa campaña de publicidad. En esta ocasión el