Víctima de repentino mal murió cierto señor. Llegó al velorio su compadre, y la afligida viuda lo llevó a que mirara al difuntito, muy bien vestido y arreglado en su ataúd. "¡Caray! -exclama conmovido el recién llegado-. ¡Se fue entero mi compadre!". "Sí -suspira la viuda-. Debió haberse cortado algo desde hace mucho tiempo. Ahora me deja con 15 hijos y esperando otro"... Susiflor llegó a su casa extasiada: había conocido a un muchacho "lindísimo". Una tía que estaba de visita le dice sonriendo: "Veo que te picó el gusanito del amor". Responde la muchacha: "No era un gusanito"... El peluquero le pregunta a su cliente: "¿Le pongo loción?" "¡Por ningún motivo! -se enoja el individuo-. No quiero que mi esposa diga que huelo a burdel". "A mí sí póngame, maistro -pide el sujeto que estaba al la