Dos ejecutivos iban a una convención empresarial. El jet privado en que viajaban se estrelló, y los dos hombres, que en vida habían cometido muchos pecados, electorales y de los otros, se vieron en la presencia de Satán. El Príncipe de las Tinieblas los condujo a una puerta marcada con un letrero que decía: "Infierno de los Ejecutivos". Esa puerta daba a dos departamentos. "-Pueden escoger cualquiera de los dos -les dice Satanás-. Uno es el Infierno del Frío. Ahí su sangre se les congelará en las venas; los brazos y piernas se les desprenderán del cuerpo como trozos de quebradizo hielo. Aun caídos esos miembros sentirán en ellos las dolorosas punzaduras de gélidas agujas. El otro es el Infierno del Calor. La idea la sacamos de Dante: a los hombres se les ocurren tormentos más crueles que a