En la fiesta el atrevido sujeto le dice a la muchacha: "-Vamos a mi departamento”. "-¡Ya mero!” -se burla ella. "-Tomaremos una copa” -ofrece el individuo. "-¡Ya mero!” -repite la chica, desdeñosa. "-Luego haremos el amor” -prosigue el tipo. "-¡Ya mero!” -vuelve a burlarse la muchacha. La madura señorita Himenia Camafría, que paraba oreja a la conversación, va hacia el joven y le dice: "-¡Yo mero!”... El adolescente le pidió dinero a su papá. "-¡Dinero, siempre dinero! -protesta el señor-. ¿No sabes que hay cosas en la vida más importantes que el dinero?”. "-Sí lo sé -responde el muchachillo-. Pero se necesita dinero para llevarlas al cine”... A don Geroncio le dolía una muela. En la silla del odontólogo se resistía abrir la boca para q