A dos años de que iniciara la auditoría al Registro Público de la Propiedad (RPP), el Colegio de Notarios sigue a la espera de resultados.
Entre las anomalías que encontró hace dos años la Secretaría de la Función Pública estaba la cancelación de hipotecas y de embargos con escritos simples que no fueron cruzados con información en libros, recibos de pago con folios duplicados y faltantes de copias de documentos que amparan inmuebles.
Fernando Cárdenas González, presidente del Colegio de Notarios, dijo que aunque presentaron las denuncias correspondientes, a la fecha no hay responsables.
“Nosotros no queremos ser jueces ni verdugos, a nosotros nos tocó la calidad moral de denunciar una situación, de pedirle a la autoridad que se arregle una irregularidad, le corresponde a la autoridad