"El telegrama". Algún día de la próxima semana saldrá aquí ese impúdico relato, a cuyo lado los excesos verbales de las más deslenguadas "adelitas" son aticismos de purista. Hoy narraré otro chiste igualmente descomunal y sicalíptico. Se llama "Naufragio", y viene al final de esta columnejilla... No hay nada más difícil de entender que la adolescencia. En comparación con cualquier adolescente, el Poema de Parménides, las abstracciones de James Joyce y las tesis sociobiológicas de Wilson vienen a ser simplistas obviedades. He aquí que Rafita, mi nieto de 12 años, tiene la buena costumbre de visitarnos a su abuelita y a mí todos los domingos por la mañana. Uno de esos domingos, hace días, sonó el teléfono. Hablé con la persona que llamaba, y cuando colgué me preguntó mi nieto: "¿Quién era, a