Un tipo se topó en la calle con una muchacha del talón. Le propuso ella: “Por 300 pesos puedo hacerte lo que quieras. Pero deberás describirlo en tres palabras. Pídeme lo más raro, lo más extravagante que se te ocurra. Deja volar tu imaginación. Te lo haré por 300 pesos. Pero tienes que pedírmelo en sólo tres palabras”. Responde sin vacilar el individuo: “Píntame la casa”... Algunos ilustres colegas míos, editorialistas, me dicen que para ellos escribir es como dar a luz: cada artículo les causa fatigas y trabajos semejantes a los que sufre una mujer que pare. Si yo sintiera eso ya estaría todo desguanguilado, con perdón sea dicho, pues escribo cuatro artículos diarios, los 365 días del año, con una sola excepción: cuando es año bisiesto, como éste, pues entonces escribo los 366 días del a